Yeserías que afinan la acústica y el carácter
La yesería, trabajada a mano, absorbe sonidos duros y suaviza resonancias, afinando conversaciones y silencios. Sus relieves proyectan sombras menudas que enfrían visualmente, mientras cuentan historias con versos, estrellas y hojas abstractas. Mantenerlas exige calidades compatibles y manos expertas, pero recompensa con una piel que se regenera sin plásticos. En combinación con madera y ladrillo, ese acabado regula humedad, permite transpiración y devuelve a los patios una dignidad cálida, táctil y profundamente cercana.